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Un espejo para el cerebro


En el segundo capítulo de “El Cerebro Viviente” Walter Gray aborda lo manera como evolucionó el concepto de la mente humana y el cerebro desde la Grecia antigua., empieza con una cita de Alicia en “A través del espejo” (conocida novela de Lewis Carroll:

“Supongamos que hay manera  de atravesarlo, Gatito. Supongamos que el cristal se ablanda, que sea como un velo que que nos deja pasar. ¡Qué!, ¡En verdad se torna en una especie de neblina!. Será fácil atravesarlo…”

Comenta que los griegos a pesar de su agudeza, no vieron nada en el cerebro ni quisiera como un receptáculo de la mente, era sólo “una cosa en la cabeza”, interesados ellos más en la capacidad humana de tener “una mente, de un alma, de un don espiritual de los dioses ” ahora nos parece extraño que no se anticiparan a los pensadores que aparecerían unos viente siglos después. Ellos encontaron igual que otros pueblos de la antigüedad que la mente se alojaba en el diafragma,  cuyos “movimientos rítmicos  les patrecía estaban estrechamente relacionados con lo que en la mente sucede…

“Las viejas ideas no están siempre tan lejos  de la verdad como parece”, así la raízetimológica de la palabra difragma es la misma que para palabras de su frecuente como: frenesí, frenético, frenología y esquizofrenia. Los filósofos clásicos establecieron que ciertos efluvios de la mente provienen del diagragma.  Algunas de estas ideas persistieron hasta el siglo XIX  y sobreviven actualmente en el lenguaje común.

Estos  “fósiles del lenguaje” y encierran un elemento de verdad, basado en la observación de los estado mentales, que efectivamente están relacionados con los órganos señalados, y “hasta se podemos decir, en cierta forma” que se originan en ellos”… “algunas frases  de las frases más primitivas y hermosas del lenguaje llevan implícita esta dependencia de la emoción sincera o prfunda respecto al corazón y las visceras”… “La falta de atención de los griegos dipensaron al cerebro resulta más curiosa todavía, si recordamos el precepto oracular: “conócete a tí mismo”.

Walter Gray en el segundo capítulo de “El cerebro viviente dará cuenta de los avances de la neurofisiología hasta en lomento que publica el libro en 1953.